28 de noviembre de 2014

El Manifiesto Romantico del 2014

El universo es el resultado de la creación. La naturaleza es el único fiel registro de la voluntad del creador. Nuestro destino en la vida es ser felices, lo que ocurrirá naturalmente en la medida que alineamos nuestra voluntad con la voluntad del creador. La búsqueda de la verdad y el respeto por la naturaleza son nuestro código moral que nos guian en este camino. Lo que nos hace únicos a los seres humanos es la enorme capacidad de nuestra mente, que nos da la capacidad de pensar, razonar, tener pasión y amor y descubrir la verdad del universo y sus leyes. Por ello es que somos, por mucha diferencia, los seres más creativos y productivos de la naturaleza. Siguiendo el sentido de la naturaleza, nuestro destino es utilizar nuestra mente en toda su capacidad para crear y producir. Debemos desarrollar todo nuestro potencial, luchando para liberar nuestra mente de todos los paradigmas, ataduras y restricciones, las que pueden tener un origen místico, religioso, de los gobiernos, de las castas y jerarquías, de las tradiciones y costumbres, etc. Nuestros únicos límites están marcados por los derechos individuales de los otros ciudadanos. No podemos obligar a otros a hacer lo que no quieren, y en ningún caso podemos usar fuerza o violencia para con otros individuos. Las personas se relacionan entre sí, e intercambian productos y servicios, únicamente mediante el acuerdo mutuo en un mercado libre. Las personas tienen libertad de acción en cualquier campo, salvo en aquellos eventos limitados por la ley con el único fin de proteger los derechos de los otros individuos. La función del gobierno es proteger la libertad y los derechos de los individuos y para resolver los conflictos que surjan entre ellos. Para ello tiene el monopolio de la violencia. Su libertad de acción está limitada por la ley, de tal manera que se impida que use su poder para atropellar los derechos de las personas.