“Howard Roark, Arquitecto …es como esos lemas que los hombres grababan a la entrada de sus castillos y por los cuales morían. Es un desafío a algo tan inmenso y tan oscuro como todo el dolor de la tierra. Y sé que si llevas estas palabras hasta el fin, será la victoria, Howard, no sólo para ti, sino para algo que debería ganar, aquello que mueve al mundo y que nunca gana reconocimiento. Reivindicarás a muchos que han caído antes que tú y que han sufrido como tú sufrirás. Que Dios te bendiga; o a quien sea que está sólo para ver lo mejor, lo más elevado posible de los corazones humanos.”
“Mírala. Cada parte está ahí porque la casa la necesita y por ninguna otra razón. Desde aquí la vez tal como es en su parte interior. Las habitaciones en las cuales vivirás le dieron forma. La distribución de masas fue determinada por la distribución del espacio interior. El ornamento fue determinado por el método de construcción, acentuando el principio por el cual existe. Puedes ver cada tensor, cada soporte que lo une. Tus propios ojos recorren un proceso estructural cuando miras la casa, puedes seguir cada paso, verlo ascender; puedes saber qué lo hizo y para qué. Has visto edificios con columnas que no sostienen nada, con cornisas sin propósito alguno, con pilastras, molduras, arcos falsos, falsas ventanas. Has visto edificios que parecen tener sólo un gran vestíbulo con sólidas columnas y sólidas ventanas de seis pisos de altura. Pero entras en ellos y te encuentras con seis plantas interiores. O edificios que tienen un solo salón, pero con una fachada cortada en líneas de pisos, con filas de ventanas. Comprendes la diferencia? Tu casa está hecha para tus necesidades personales. Las otras están hechas con el propósito de impresionar. El motivo determinante de tu casa está en la casa. El motivo determinante de las otras está en el público.”
“Usted quiere construir un monumento, pero no para usted, no para su vida o sus logros, sino para otras personas, para la supremacía que tienen sobre usted. No está desafiando esa supremacía, sino que la inmortaliza.”
“Le gustaría ver un cuerpo humano con una cola rizada y plumas de avestruz en el extremo? Y orejas en forma de hojas de canto? Eso sería ornamental, en lugar de la fealdad desnuda y severa que tenemos. Bueno, porqué no le gusta la idea? Porque sería inútil y sin sentido, porque lo hermoso del cuerpo humano es que no tiene un solo músculo que no sirva a su propósito, no hay una sola línea inútil; cada detalle obedece a una idea, la idea de una persona y la vida de esa persona. Puede decirme por qué, cuando se trata de un edificio, no lo quiere mirar como si tuviese un sentido y un propósito, quiere estrangularlo con adornos, quiere sacrificar su finalidad a su envoltura, sin saber siquiera por qué quiere semejante envoltura? Quiere que se vea como una bestia híbrida producida por el cruce de bastardos de diez especies diferentes…”
“Y ostentar la inteligencia propia es muy vulgar, más vulgar incluso que exhibir la riqueza.”
“Lo que quiero decir es que un directorio está constituido por uno o dos hombres ambiciosos y un montón de charlatanes. Los seres humanos son hermanos, tienen un gran instinto de fraternidad, excepto en los directorios, los sindicatos, las corporaciones y otros grupos de bandoleros.”
“Qué cree que es la integridad? La habilidad para no robarle el reloj del bolsillo a su vecino? No, no es tan fácil. Si eso fuera todo, entonces diría que el 95% de la humanidad está compuesta por hombres rectos y honestos. Sólo que como usted puede ver, no lo son. La integridad es la habilidad de ser fiel a una idea. Eso presupone la capacidad de pensar.”
“No es mi función ayudar a que la gente conserve una dignidad que no tiene. Ustedes les dan lo que ellos dicen que les gusta. Yo les doy lo que realmente quieren. La honestidad es la mejor política, señores, aunque no en el sentido en que a ustedes se les ha enseñado a creer.”
“Yo daría la mejor puesta de sol del mundo a cambio de la vista del contorno de Nueva York en el horizonte.”
“La música era matemática y la arquitectura era música de piedra.”
“Las tres cuartas partes de ellos no saben de qué se trata, pero han oído que la otra cuarta parte defiende tu nombre, de manera que ellos creen, ahora, que lo deben pronunciar con respeto. De esa parte, cuatro décimos son los que te odian, tres décimos creen que deben tener una opinión en cualquier controversia, dos décimos son los que van a lo seguro y se ponen a la cabeza de cualquier “descubrimiento”, y un décimo lo forman los que realmente comprenden.”
“Para toda gran carrera son necesarias dos personas: la que tiene el genio y, más difícil aún, la que es lo suficientemente grande para ver la grandeza y decirlo.”
“No trabajo con organismos colectivistas. No consulto, no soy cooperador, no soy colaborador.”
“La mayoría de las personas edifican de la misma forma en que viven, como algo rutinario, como un accidente sin sentido; pero pocos comprenden que construir es un gran símbolo. Vivimos en nuestros espíritus y la existencia es la intención de llevar esa vida a la realidad física y manifestarla en gesto y forma. Para quien comprende esto, la casa que posee es una expresión de su vida. Si no la construye cuando tiene medios para hacerlo, es porque su vida no ha sido lo que él quería.”
“Originalidad y subordinación al mismo tiempo. Lo llaman armonía.”
“-Tenía un aliado en quien confiar. –Cual? Tu integridad? –La tuya, Gail”
“Lo que sientes en presencia de una cosa que admiras es simplemente una palabra: Si: la afirmación, la aceptación, el símbolo de admisión. Y ese Si es más que una respuesta a un objeto determinado; es una especie de Amén a la vida, a la tierra que sostiene ese objeto, al pensamiento que lo creó, a ti mismo por ser capaz de contemplarlo. Pero la capacidad de decir Si ó No es la esencia de toda propiedad. Es la propiedad de tu propio ego. Tú alma, si quieres. Tu alma tiene una sola función básica y singular: el acto de valorar. Si o No. Deseo o No deseo. No se puede decir Si sin decir Yo. No existe afirmación sin el que afirma. En este sentido, todo aquello a lo que le concedes tu amor, es tuyo.”
“Verás Howard. He llamado “muelle mugriento” a tu oficina y “gato callejero” a ti. Esa es mi manera de rendirte homenaje.”
“Soy Gail Wynand, el hombre que ha cometido todos los crímenes, excepto el principal: el de considerar fútil el hecho maravilloso de la existencia y buscar una justificación fuera de mi mismo.”
“La castidad: la duda que se siente antes de meter el pie en el estiércol.”
“El hombre que engaña y miente, pero que conserva una fachada respetable. El se sabe deshonesto, pero los otros creen que es honesto, y saca su respeto a si mismo de ahí, en forma parasitaria. El hombre que recibe el crédito de un logro que no es suyo. Se sabe mediocre, pero es genial a los ojos de los demás. El desventurado frustrado que profesa amor hacia el inferior y se cuelga de los menos dotados para establecer su superioridad por comparación. El hombre cuyo único objetivo es hacer dinero. Un conferencista que lanza algunos refritos tomados de la nada, que no significan nada para él ni para quienes lo escuchan… Todos parásitos mentales.”
“Es tan difícil depender de uno mismo. Uno puede fingir virtudes ante una audiencia, pero no las puede fingir ante los propios ojos. Su ego es el juez más estricto. Huyen de él. Se pasan la vida huyendo. Es más fácil donar unos miles de dólares para caridad y creerse noble, que basar el autorrespeto en parámetros íntimos de logro personal. Es fácil buscar sustitutos de la capacidad: sustitutos practicables como el amor, el encanto, la bondad, la caridad. Pero no hay sustituto de la competencia. Eso, precisamente, es lo mortífero de los parásitos mentales. No les interesan los hechos, las ideas, el trabajo. Sólo se interesan por la gente. No preguntan: Es esto cierto?, preguntan: Es esto lo que los demás creen que es cierto?. No juzgan, repiten. No hacen, dan la impresión de que hacen. No crean, aparentan. No tienen habilidad, sino amistades. No tienen méritos, sino influencias. Qué le sucedería al mundo sin aquellos que hacen, piensan y producen? Esos son los egoístas.”
“…es la única cualidad que respeto en las personas. Según ella elijo a mis amigos. Ahora sé en qué consiste. En un ego autosuficiente. Ninguna otra cosa tiene importancia.”
“Moriría por ti. Pero no podría ni querría vivir para ti.”
“El hombre altruista se da cuenta de que es incapaz de alcanzar lo que acepta como la más noble de las virtudes, y esto le da un sentimiento de culpa, de pecado, de su propia indignidad fundamental. Dado que el ideal supremo está más allá de su alcance, al fin desiste de todo ideal, de toda aspiración, de toda noción de su valor personal. Se siente obligado a predicar lo que no puede practicar. Pero uno no puede ser bueno a medias ó casi honesto. Preservar la propia identidad es una dura batalla. Para qué proteger lo que uno sabe que ya está corrompido? Su alma desiste del respeto a sí misma. Obedecerá. El estará contento de obedecer, porque no puede confiar en sí mismo, se siente inseguro, se siente impuro.”
“…simplemente escucha al profeta de turno y si le oyes hablar de sacrificio, huye más rápido que de una plaga. Surge de la razón que donde hay sacrificios, hay alguien recolectando las ofrendas sacrificadas. Donde hay servicio, hay alguien siendo servido. Quien habla de sacrificio, habla de esclavos y amos. Y pretende ser amo. Pero si alguna vez alguien te dice que debes ser feliz, que ese es tu derecho natural, que tu primer deber es hacia ti mismo, ese hombre no anda detrás de tu alma.”
“Ningún creador estuvo impulsado por el deseo de servir a sus hermanos, porque sus hermanos rechazaron siempre el regalo que les ofrecía, ya que ese regalo destruía la rutina perezosa de sus vidas. Su único móvil fue su verdad. Su propia verdad y su propio trabajo para concretarla a su propia manera: una sinfonía, un libro, una máquina, una filosofía, un aeroplano o un edificio.”
“Su visión, su fuerza, su valor, provenían de su espíritu. El espíritu de un hombre es, sin embargo, su ego, esa entidad que constituye su conciencia. Pensar, sentir, juzgar, obrar son funciones del ego.”
“Los creadores no son altruistas. Ese es todo el secreto de su poder. Son autosuficientes, auto inspirados, autogenerados. Una causa primigenia, una fuente de energía, una fuerza vital, un primer motor original. El creador no atiende a nada ni a nadie. Vive para sí mismo. Y solamente viviendo para sí mismo, el creador ha sido capaz de realizar esas cosas que son la gloria de la humanidad. Tal es la naturaleza de la creación. El hombre no puede sobrevivir, salvo mediante su propia mente. Llega desarmado a la tierra. Su cerebro es su única arma.”
“Heredamos los productos del pensamiento de otros. Heredamos la rueda. Hicimos un carro. El carro se transformó en automóvil. El automóvil ha llegado a ser un avión. “
“La fuerza que lo impulsa es la facultad creativa que toma ese producto como material, lo usa y origina el siguiente paso…Y aquí el ser humano afronta su alternativa básica, la de que puede sobrevivir en sólo una de dos formas: por el trabajo autónomo de su propia mente, o como un parásito alimentado por la mente de los demás. El creador es original. El parásito es dependiente. El creador enfrenta la naturaleza a solas. El parásito enfrenta la naturaleza a través de un intermediario.”
“El interés del creador es conquistar la naturaleza. El interés del parásito es conquistar a los hombres.”
“…la obra de los creadores ha eliminado una enfermedad tras otra, en el cuerpo y en el espíritu humanos, y ha producido más alivio para el sufrimiento que lo que cualquier altruista pueda jamás concebir.”
“Lo que vale es lo que un hombre es y hace de sí mismo, no lo que haya o no haya hecho por los demás. Las personas comercian por libre y mutuo consentimiento, y en beneficio mutuo, cuando sus intereses coinciden y ambos desean el intercambio. Si alguno no lo desea, no está obligado a tratar con el otro…”
“El primer derecho en la Tierra es el derecho al ego. El primer deber del hombre es para consigo mismo. Su ley moral consiste en nunca hacer de los demás su objetivo principal. “
“Los que gobiernan no son egoístas. No crean nada. Existen enteramente a través de los demás. Su fin está en sus súbditos, en la actividad de esclavizar. Son tan dependientes como el mendigo, el trabajador social y el bandido.”
“La civilización es el progreso hacia una sociedad de la privacidad.”