Es del trabajo y la integridad incólume de tales mentes, las de los innovadores intransigentes, de donde ha salido todo el conocimiento y los logros de toda la humanidad.
En una sociedad capitalista, todas las relaciones humanas son voluntarias.
El derecho a estar de acuerdo con otros no constituye un problema en ninguna sociedad; es el derecho a disentir el que resulta crucial. Es la institución de la propiedad privada la que protege e implementa el derecho a disentir y así mantiene el camino abierto al atributo más valioso del hombre: la utilización de su mente creativa.
Cuando el “bienestar general” de una sociedad es considerado como algo separado y superior al bienestar individual de sus miembros, significa que el bienestar de algunos hombres tiene prioridad sobre el bienestar de otros…En tales casos, se asume tácitamente que el “bienestar general” significa el “bienestar de la mayoría” en contra de la minoría o del individuo. Pero el “bienestar de la mayoría”, también, es sólo una pretensión y una falsa ilusión: dado que, de hecho, la violación de los derechos de un individuo significa la anulación de todos los derechos, la entrega a la mayoría indefensa al poder de cualquier pandilla que se proclame a sí misma como la “voz de la sociedad” y proceda a dominar por medio de la fuerza física, hasta que la destrona otra pandilla que utiliza los mismos medios.
El libre mercado representa la aplicación social de la teoría objetiva del valor. Dado que los valores deben ser descubiertos por la mente del hombre, los hombres deben ser libres para descubrirlos, para pensar, estudiar, traducir su conocimiento en una forma física, ofrecer sus productos al comercio, juzgarlos y escoger ya sean bienes materiales o ideas, un pan o un tratado filosófico.
Ahora fíjese, que un mercado libre no nivela a los hombres por algún común denominador, que los criterios intelectuales de la mayoría no dirigen al libre mercado ni a una sociedad libre y que los hombres excepcionales, los innovadores, los gigantes intelectuales, no son inmovilizados por la mayoría. De hecho, son los miembros de esta minoría excepcional quienes elevan toda una sociedad libre al nivel de sus logros, al elevarse ellos más y más.
Los parásitos mentales, los imitadores que tratan de amoldarse a lo que consideran que es el gusto público, son constantemente superados por los innovadores cuyos productos elevan cada vez más el conocimiento y el gusto público. Es en este sentido que opera el mercado libre, no por obra de los consumidores, sino por las acciones de los productores.
…el mercado libre es regido por quienes pueden ver y planificar el largo plazo y mientras mejor funcione su mente, más largo será su alcance.
En el mercado libre el valor económico del trabajo de un hombre lo determina un principio único: la aceptación voluntaria de aquellos que están dispuestos a negociar su trabajo o sus productos. Este es el significado de la ley de la oferta y la demanda; representa el rechazo total de dos doctrinas viciosas: el altruismo y la premisa tribal. Implica reconocer que el hombre no es propiedad de alguien ni sirviente de la tribu…
Cuando vives en una sociedad racional, donde los hombres son libres para comerciar, recibes un beneficio incalculable: el valor material de tu trabajo es determinado no solo por tu esfuerzo, sino por el esfuerzo de las mejores mentes productivas que existen en el mundo que te rodea…
El hombre que sólo realiza una labor física, consume el valor material equivalente a su propia contribución al proceso productivo y no deja un ulterior valor remanente, ni para él ni para los demás. Pero el hombre que genera una idea en cualquier campo de la actividad racional, el que descubre nuevos conocimientos, es un asistencial constante de la humanidad…
El hombre que está en la base de la pirámide de la producción, quien abandonado a su suerte moriría de hambre por su total ineptitud, no contribuye con aquellos que están en la cima, pero el primero recibe el beneficio derivado de todas sus mentes.
El progreso magnífico logrado por el capitalismo en un intervalo breve de tiempo, la mejora espectacular en las condiciones de la existencia del hombre en la tierra, es un récord histórico.
El progreso puede surgir sólo del excedente individual, es decir, del trabajo, la energía, la superabundancia creativa de esos hombres cuya habilidad produce más de lo que su consumo personal demanda, aquellos que son intelectual y financieramente capaces de buscar lo nuevo, de mejorar lo conocido, para así avanzar.
La abundancia de los Estados Unidos no fue creada mediante sacrificios públicos dedicados al “bienestar general,” sino por el genio productivo de hombres libres que persiguieron sus intereses personales y la construcción de sus fortunas privadas. Dieron a las personas mejores empleos, sueldos más altos y bienes más baratos con cada máquina nueva que inventaron, con cada descubrimiento científico o avance tecnológico y así el país entero avanzaba y todos se beneficiaban, sin sufrimientos, con cada paso del camino.
Mientras el altruismo busca despojar la inteligencia de sus recompensas, afirmando que el deber moral del competente es servir al inútil y sacrificarse por la necesidad de cualquiera, la premisa tribal va un paso más allá: niega la existencia de la inteligencia y de su rol en la producción de riqueza.
El estatismo es un sistema de violencia institucionalizada y de perpetua guerra civil. No deja a los hombres otra opción que pelear para capturar el poder político, para robar o ser robados, matar o ser matados.
El grado de estatismo en el sistema político de un país, es el grado por el cual se divide al país en pandillas rivales y pone a los hombres uno contra otros. Cuando se invalidan los derechos individuales, no hay forma de decidir quién tiene derecho a qué; no hay forma de determinar la justicia de los reclamos, los deseos, o los intereses de alguien. El criterio, por consiguiente, se revierte al proceso tribal de que los deseos de uno están limitados sólo por la magnitud de poder de la pandilla propia. Para sobrevivir bajo este sistema, los hombres no tienen otra opción más que temer, odiar, y destruir al otro; es un sistema de conspiración clandestina, de conspiraciones secretas, de tratos, favores, traiciones y golpes de estado repentinos, sangrientos.
El estatismo, de hecho y en principio, no es más que la ley de la pandilla. Una dictadura es una pandilla dedicada a saquear el esfuerzo de los ciudadanos productivos de su propio país. Cuando un gobernante estatista agota la economía de su país, ataca a sus vecinos.
El capitalismo es una sociedad de comerciantes.
…el mundo aceptó al imperio británico porque abrió los canales del mundo a la energía del comercio en general…mientras Inglaterra controló los mares cualquier hombre de cualquier nación podía ir a cualquier parte, llevándose sus artículos y su dinero, con seguridad.
La riqueza, en un libre mercado, se logra mediante un voto libre, general y “democrático”, por las ventas y compras de cada individuo…
Ley Sherman 1890: …si cobra precios que algunos burócratas sentencian como demasiado altos, puede ser enjuiciado por monopolio, o mejor dicho, por un “exitoso intento de monopolizar”; si cobra precios más bajos que sus competidores, puede ser enjuiciado por “competencia desleal” o por ”impedimento al comercio”; y si cobra los mismos precios que sus competidores, puede ser enjuiciado por “confabulación” o “conspiración”.
El único factor real necesario para la existencia de la libre competencia es: el funcionamiento sin estorbos, sin obstrucciones del mecanismo del mercado libre. La única acción que un gobierno puede tomar para proteger la libre competencia es: laissez-faire, que, en traducción libre, significa: no meter sus manos. No hay forma de legislar la competencia.
El estándar de vida de un país, incluyendo los sueldos de sus trabajadores, depende de la productividad de la mano de obra; la alta productividad depende de las máquinas, las invensiones y la inversión de capital; las cuales dependen del ingenio creativo de los individuos…
El valor productivo del trabajo físico como tal, es bajo. Si el trabajador de ahora produce más que el trabajador de hace 50 años, no es porque el actual ponga más trabajo físico; todo lo contrario: el esfuerzo físico requerido de él es mucho menor. El valor productivo de su esfuerzo ha sido multiplicado muchas veces por las herramientas y las máquinas con las cuales trabaja; ellas son cruciales para determinar el valor económico de sus servicios.
El desempleo es el resultado inevitable de forzar la existencia de salarios por encima de su nivel de libre mercado.
De modo que en tanto un gobierno mantenga el poder del control económico, necesariamente creará una “elite especial”, una “aristocracia influyente”, atraerá al tipo de político corrupto que dentro de la legislatura trabajará para el beneficio del empresario deshonesto, penalizará y eventualmente destruirá a los honestos y los capaces.
…la solución es…la separación del Estado y la Economía, en la misma forma y por las mismas razones por las que tenemos la separación de la Iglesia y el Estado.
Pero es precisamente la “codicia” del empresario o, más apropiadamente, su búsqueda de ganancias, una protección incomparable para el consumidor.
Se requieren años de desempeño consistentemente excelente para adquirir una reputación y cimentarla como un activo financiero. Después de eso, se necesita un esfuerzo todavía mayor para mantenerla: una empresa no puede permitirse arriesgar sus años de inversión dejando caer sus estándares de calidad.
Es una defensa inherente a un sistema de libre empresa y la única protección verdadera de los consumidores contra la deshonestidad comercial. El control gubernamental no es un medio alternativo de protección al consumidor.
La regulación, que se basa en la fuerza y el miedo, socava la base moral de las negociaciones comerciales. Un agente de bolsa oportunista puede rápidamente cumplir con los requisitos de la S.E.C., ganar inferencia de respetailidad y proceder a esquilmar al público.
…si se quiere hacer que recurso “limitado” esté disponible a la totalidad de las personas, hay que hacerlo de propiedad privada y echarlo en un mercado libre, abierto.
Se necesita legalidad, no controles.
Muchos empresarios, convencidos de la necesidad de una economía mixta, están resentidos por la verdadera naturaleza del capitalismo; creen que es más seguro sostener una posición, no por derecho, sino por favor; temen la competencia de un mercado libre y consideran que la amistad de un burócrata es mucho más fácil de ganar. Presionar, no merecer, es su forma de “seguro social”. Creen que siempre tendrán éxito cortejando, ejerciendo presión, o sobornando a un burócrata, que es “una buena persona” con quien “se pueden llevar bien” y que los protegerá de ese forastero sin compasión: un competidor más competente.
Sobre la base de la industria legal radiodifusora:…requirió muchos siglos, antes del hombre primitivo, para que las tribus nómadas de salvajes alcanzaran el concepto de propiedad privada, específicamente la propiedad de la tierra, que marcó el inicio de la civilización. Es una trágica ironía que en presencia de un dominio nuevo abierto por un logro gigantesco de la ciencia, nuestros líderes políticos e intelectuales volvieran a la mentalidad de los nómadas primitivos e, incapaces de imaginar los derechos de propiedad, declararán el nuevo dominio como un coto de caza tribal.
Muchas personas creen que el altruismo significa bondad, benevolencia, o respeto por los derechos de los otros. Pero significa exactamente lo opuesto: enseña el sacrificio personal, así como también el sacrificio de los otros ante cualquier “necesidad pública” no especificada; considera al hombre como un animal de sacrificio.
…el altruismo no es una doctrina de amor, sino de odio al hombre.
Francia, en el siglo XVII, era una monarquía absoluta. Su sistema ha sido descrito como un “absolutismo limitado por el caos”.
El grado de prosperidad, logro y progreso humano es corolario y función directa del grado de libertad política. Como atestiguan: la Grecia antigua, el Renacimiento, el siglo XIX.
Ahora considere el destino de Inglaterra, “el experimento pacífico con el socialismo”, el ejemplo de un país que se suicidó por medio del voto: no hubo violencia, ni derramamiento de sangre, ni terror, solamente el proceso asfixiante de los controles gubernamentales.
La manifestación de una conciencia que se desintegra es la incapacidad de pensar y actuar en términos de principios.
1. En cualquier conflicto entre dos hombres (o dos grupos) que mantienen los mismos principios básicos, el más coherente es el que gana.
2. En cualquier colaboración entre dos hombres (o dos grupos) que sostienen principios básicos diferentes, el peor o más irracional es el que gana.
3. Cuando los principios básicos están clara y abiertamente definidos, se opera con ventaja del lado racional; cuando no están claramente definidos, sino que están escondidos o evadidos, se opera con ventaja del lado irracional.
Ahora considere la colaboración de los países semi-libres con las dictaduras comunistas, en las Naciones Unidas.
La fuerza motriz detrás del desangrado suicida del país más grande del mundo no es ya un fervor altruista o una cruzada colectivista, sino las manipulaciones de abogaditos y relacionistas públicos que tiran de las cuerdas mentales de autómatas sin vida. Estos, los lobistas a sueldo de intereses del exterior, los hombres que no podrían esperar obtener, en otras circusntancias, el dinero que hoy obtienen, son los beneficiarios reales y únicos del sacrificio global, como todos los de su clase siempre han estado cerca de cada movimiento altruista en la historia.
El socialismo es una regresión al barbarismo primitivo.
No es tu riqueza lo que buscan. Es una conspiración contra la mente, lo que significa: contra la vida y el hombre. Es una conspiración sin líder ni dirección y los rufianes del momento que se aprovechan de la agonía de una nación o de otra son basura oportunista que nada en el torrente del dique roto de las cloacas de los siglos, de las reservas de odio hacia la razón, la lógica, la habilidad, los logros, la felicidad, almacenadas por cada infeliz antihumano que alguna vez haya prdicado la superioridad del corazón sobre la mente.
Libertad…significa ser libre del poder coactivo del estado y nada más.
El conflicto mundial actual es el conflicto del individuo contra el estado…
Socialismo: una teoría o sistema de organización social que aboga por ceder la propiedad y el control de los medios de producción, el capital, la tierra, etc, a la comunidad como un todo.
Fascismo: un sistema gubernamental con poder fuertemente centralizado, que no permite la oposición o la crítica y que controla todos los asuntos de la nación (industrial, comercial, etc).
Estatismo: el principio o la política de concentrar extensivos controles económicos, políticos y demás en el Estado al precio de la libertad individual.
Si algún demagogo nos propusiera, com0o un credo orientador, la siguiente tesis: las estadísticas deberían sustituir a la verdad, el recuento de votos a los principios, las cifras a los derechos y las encuestas públicas a la moral, que la conveniencia pragmática del momento debería ser el criterio para los intereses de un país y que el número de adherentes debería ser el criterio de verdad o falsedad de una idea, que cualquier deseo de cualquier naturaleza sobre cualquier cosa debería ser aceptado como un derecho válido, siempre que lo sostenga un número suficiente de personas, que una mayoría le puede hacer a una minoría lo que le plazca, en resumen, el gobierno de la banda y de la turba si un demagogo lo ofreciera, no llegaría demasiado lejos. Pero todo esto está contenido en y se camufla con, la noción del “gobierno por consenso”.
Mientras, políticamente, una economía mixta conserva la apariencia de una sociedad organizada con una semblanza de seguridad ciudadana, económicamente es el equivalente del caos que rigió en China por siglos: un caos de pandillas de ladrones saqueando (y drenando) los elementos productivos del país.
…una guerra en la cual el premio es el privilegio de usar la fuerza legal contra víctimas legalmente desarmadas.
No puede haber asociación entre burócratas armados y particulares indefensos que no tienen otra opción que obedecer. Pero hay hombres…que temen a la competencia de un mercado libre y que darían la bienvenida a un “socio” armado para extorsionar obteniendo ventajas especiales sobre sus competidores más competentes.
…el peor tipo de depredador rico, el rico que llegó por la fuerza, el rico por los privilegios políticos, el tipo que no tiene alternativas dentro del capitalismo, pero que está siempre allí para sacar partido de cada “noble experimento” colectivista.
…una de las peores variantes del estatismo: el socialismo corporativo…la trinchera árida de la protección de la mediocridad frente a los competidores más capaces, el encarcelamiento de los que poseen una habilidad superior a la media mezquina de sus profesiones.
El padre y creador del estado de bienestar, el hombre que puso en práctica la noción de comprar la lealtad de algunos grupos con dinero extorsionado de otros, fue Bismarck, el predecesor político de Hitler.
Déjeme recordarle extractos del programa político Nazi:
• Proveer a los ciudadanos con una oportunidad adecuada de empleo
• Poner fin al poder de intereses financieros
• Participar de los beneficios de las grandes empresas
• Cobertura amplia para los ancianos
• Maxima consideración por la pequeña empresa en las compras de la administración nacional, estatal y municipal
• Educación a expensas del gobierno
• Mejora de la salud pública, protegiendo a la madre y al niño, prohibiendo el trabajo de menores, apoyo a la educación física
• Bien común antes del bien del individuo
Las guerras son el segundo mal superior que las sociedades humanas pueden perpetrar (El primero es la dictadura, la esclavitud de sus ciudadanos, que es la causa de las guerras)
De todas las violaciones estatistas de los derechos individuales en una economía mixta, el reclutamiento para el servicio militar es la peor.
La gente joven busca una visión compresiva de la vida, es decir, una filosofía, en la que buscan significados, propósitos, ideales y la mayor parte de ellos acepta lo que obtiene. Estando en su adolescencia e inicios de los veinte la mayoría de personas busca respuestas filosóficas y fija sus premisas, para bien o para mal, para el resto de sus vidas. Algunas alcanzan esa etapa; algunos renuncian a la búsqueda; pero la mayoría es accesible a la voz de la filosofía por unos pocos años.
Los derechos de nadie pueden ser obtenidos por la violación de los derechos de otros. La ocupación por la fuerza de la propiedad de otro hombre o la obstrucción de una via pública es una violación tan patente de los derechos que un intento por justificarla se convierte en una abrogación de la moral. Una sociedad que tolera la intimidación como una forma de aquietar las disputas, la intimidación física de de algunos hombres o grupos sobre otros, pierde su derecho moral a existir como sistema social y su colapso no tarde en suceder.
El socialismo corporativo es una mentalidad salvaje ligada a lo concreto y a la rutina, elevada al rango de una teoría social. …otorga un monopolio, sobre un bosque o sobre un charco…a causa del hecho de que él estaba allí.
Si hay alguna forma de confesar la propia mediocridad, es por medio de la disposición a colocar el trabajo de uno bajo el poder absoluto de un grupo, particularmente de un grupo de profesionales colegas. De cualquier forma de tiranía, esta es la peor; está dirigida contra un único atributo humano: la mente y en contra de un único enemigo: el innovador.
…el reclamo colectivista estándar de que los trabajadores deberían poseer las fábricas creadas por los hombres cuyos logros ellos no pueden captar ni igualar.
El hombre tiene el libre albedrío de pensar o no; si no lo hace, se quedará con lo que tiene.
La realidad completa, verdadera de los estados socialistas-comunistas-fascistas ha demostrado la irracionalidad bruta de los sistemas colectivistas y la inhumanidad del altruismo como código moral.
Al liberar al hombre de la autoridad y regulación medieval, al romper las cadenas de la tiranía clerical, económica y social, al destruir la “estabilidad” del orden feudal, el capitalismo y el individualismo empujan sobre el hombre una libertad sin precedentes que fue “destinada a crear un sentimiento profundo de inseguridad, impotencia, duda, soledad y ansiedad”.
Pula a un colectivista y usualmente encontrará a un medievalista.
Cuando un hombre cesa en su responsabilidad de pensar, queda a merced de sus reacciones involuntarias, subconscientes y estas estarán a merced de fuerzas exteriores que actúan sobre él, a merced de cualquier persona y cualquier cosa que ande por allí.
Si un hombre abraza valores contradictorios, estos necesariamente violentan su sentido de identidad personal. Así, para librarse de un problema creado por una falla de pensamiento, suspende el pensamiento. Así, desplaza su sentido del ser hacia abajo, por así decirlo, desde su razón, que es el elemento activo, motivador del hombre, a sus emociones, que son el elemento pasivo, reactivo.
La iglesia católica nunca ha desistido de la esperanza por restablecer la unión medieval de la Iglesia y el Estado, con un Estado global y una teocracia global como objetivo final.
Los Estados Unidos, con su Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1776, fueron la primera sociedad moral en la historia. Solo existe un derecho fundamental: el derecho de un hombre a su propia vida.
Dado que un hombre debe sostener su vida por su propio esfuerzo, el hombre que no tiene derecho al producto de su esfuerzo no posee los medios para sustentar su vida.
No es una garantía de que un hombre obtendrá una propiedad sino únicamente una garantía de que será suya si la gana. Es el derecho a ganar, conservar, usar y disponer de los valores materiales.
Si un hombre ha de vivir en la tierra como hombre, está en su derecho de usar su mente; está en su derecho de actuar según su propio y libre albedrío; está en su derecho de trabajar por sus valores y retener el producto de su trabajo.
Existen dos violadores potenciales de los derechos del hombre: los criminales y el gobierno. El gobierno se instituyó para proteger a los hombres de los criminales y la Constitución (Estados Unidos) se escribió para proteger a los hombres del gobierno. La Declaración de Derechos no fue dirigida contra los ciudadanos, sino contra el gobierno.
Cualquier supuesto “derecho” de un hombre que requiere que los derechos de otro sean violados, no es ni puede ser un derecho.
Los criminales son una pequeña minoría en toda época o país. Y el daño que ellos ocasionan a la humanidad es infinitesimal si se compara con los horrores, las masacres, las guerras, las persecuciones, las confiscaciones, las hambrunas, la esclavización, la destrucción masiva, cometidos por los gobiernos de la humanidad.
Un gobierno es el más mortal enemigo del hombre cuando no está limitado y restringido por los derechos del individuo.
En un sistema social adecuado el individuo privado está en libertad de ejercer toda acción que desee (siempre y cuando no viole los derechos de los demás) , mientras que el funcionario gubernamental se halla restringido por la ley en todos y cada uno de sus actos oficiales.
La protección y la observancia forzosa de los contratos a través de tribunales civiles es la necesidad más crucial de toda sociedad pacífica.
Las funciones naturales de un gobierno: la policía para proteger a los hombres de los criminales, las fuerzas armadas para proteger a los hombres de invasores foráneos, los tribunales para solucionar las disputas entre los hombres de acuerdo a leyes objetivas.